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El orden, es de vital importancia para que la energía fluya.

Cada objeto que tenemos, está unido a nosotros con pequeños hilos de energía, y somos nosotros los que lo alimentamos, por eso es tan importante deshacerse de todos los objetos que no sean necesarios.Un armario desordenado, influye negativamente en toda la casa, al igual que un rincón lleno de belleza aumenta la energía de todo el lugar.

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Hay que revisar cada objeto que tenemos, fotos, adornos, libros, utensilios, ropa, cuadros, muebles, etc. Y preguntarnos que nos aporta realmente ese objeto en cuestión.

Posiblemente algunos nos deprimen, porque nos recuerdan hechos tristes de nuestra vida, otros no nos gustan y los tenemos por compromiso, porque nos los regaló aquella tía, aquel amigo y no queremos herirlos. Esto nos muestra la incapacidad para ser nosotros mismos y vivir nuestra propia vida.

Las  fotos de aquella relación que nos trae recuerdos de tanto dolor y fracaso…

Nada de todo esto nos ayuda, si queremos seguir hacia delante hemos de dejar atrás nuestra mochila de cargas, decepciones, viejos esquemas e ideas limitantes que no nos han dejado ser libres y progresar. Es necesario VACIAR para dejar espacio a lo nuevo.

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Se cambia energéticamente  y totalmente una casa solo con vaciar y sacar todo lo que nos ata al pasado y no nos deja seguir pues no tenemos energía, ya que está utilizada para alimentar al pasado, objetos, compromisos y recuerdos.

Nada puede cambiar sin vaciar. Para tener una casa con PODER, FUERZA Y VIDA tenemos que dejar espacio para crecer y rodearnos solo de objetos que nos llenan de vida, nos dan fuerza, nos alegran y tienen un “Chi” vibrante.

Nuestro entorno, nos ha de alimentar y llenar de energía y no al revés. No podemos vivir en casas estancadas que frenan nuestra energía y nuestra vida.

Vaciar y desprenderse de los objetos innecesarios o desvitalizantes es en la práctica la tarea más difícil. Puede llevarnos más tiempo del que nos gustaría y seguramente nos sentiremos cansados ya que a nivel sutil se mueven muchas energías, pero el resultado final será gratificante, nos aportará vitalidad  y claridad mental para ordenar nuestras ideas.

Es necesario desprenderse con cariño y agradeciendo la experiencia, incluso si ha sido dolorosa, ya que sin duda nos ha proporcionado una buena enseñanza.

Como se suele decir “Casa ordenada, mente ordenada”